Dos palabras griegas importantes en la Biblia: Lógos y Réma

6 de febrero del 2017

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¿Sabía que la Biblia usa dos palabras griegas distintas para referirse a la palabra de Dios? Una de estas palabras es lógos y la otra es réma.

Comprender el significado de estas dos palabras nos pueden ayudar a conocer y experimentar a Dios en una manera profunda. Es por eso que deseamos dedicar un poco de tiempo en esta entrada para explicar lógos y réma, y la importancia de ambas en nuestra vida cristiana.

La palabra griega lógos

La palabra más común de estas dos palabras griegas es lógos. En la Biblia, lógos se usa para referirse a la palabra constante, la palabra escrita de Dios, la cual ha sido registrada en la Biblia. ¡Cuán increíble es que nosotros los seres humanos tengamos en nuestras manos la palabra escrita de Dios!

A través de la palabra escrita podemos aprender acerca de Dios y conocer Sus caminos, la salvación que Dios efectúa y Su plan para el hombre. Sin el lógos, no sabriamos quien es Dios o cómo opera; lo único que nos quedaría serían especulaciones y preguntas. Tenemos que agradecerle a Dios por habernos dado la Biblia como Su medio para comunicarnos quién Él es para nosotros.

Por medio de la Palabra escrita de Dios,lógos, aprendemos acerca de Dios y Sus caminos. Sin embargo, podemos conocer a Dios más allá de un ser objetivo. Por medio de Su Palabra podemos conocer a Dios de forma personal y experimentarlo subjetivamente. Aquí es cuando comenzamos a hablar de réma.

La palabra griega réma

Réma es la palabra griega que se conoce menos usada en la Biblia para palabra, y se refiere al hablar personal y para el momento de parte de Dios para nosotros.

Nuestro Dios no es un Dios de silencio, es un Dios que habla. Él desea comunicarse con nosotros no solamente por medio de Su palabra escrita, sino también por medio de hablarnos directamente en nuestras situaciones particulares. Este hablar para el momento de parte de Dios nos llega internamente y se basa en la Palabra constante escrita de Dios externa. Es por medio de la palabra réma que podemos conocer a Dios subjetivamente y experimentarle.

A veces recibimos la palabra réma de Dios mientras leemos u oramos con la palabra escrita. Otras veces, el Señor nos habla una palabra específica durante el día. Veamos cómo se lleva a cabo esto.

Lógos más réma

Tanto lógos como réma son cruciales para nuestra vida cristiana, pues Dios usa Su Palabra lógos para hablarnos Su palabra réma. De modo que entre más leamos su Palabra escrita, incluso depositándola en nosotros, mas Dios nos hablará palabras para el momento. Y el hablar de Dios para el momento que es vivo siempre corresponde con Su Palabra escrita, la cual nos mantiene en el camino correcto. Estas palabras para el momento nos guían y vuelven a Él cuando estamos atentos a ellas.

Por ejemplo, supongamos que está en el trabajo o la escuela y se molesta por algo, entre más piense en eso, más alterado estará y se sentirá más muerto. Sin embargo, de repente le viene a la mente Romanos 8:6: “Porque la mente puesta en la carne es muerte, pero la mente puesta en el espíritu es vida y paz”.

Inmediatamente percibirá: “¡Vaya, ahora entiendo porque me siento tan muerto! He estado poniendo mi mente en la carne. Necesito volverme al Señor, poner la mente en Él”. De modo que comienza a orar: “Señor, me vuelvo a Ti. Pongo mi mente en Ti en mi espíritu ahora mismo. ¡Gracias, Señor que cuando pongo la mente en el espíritu, es vida y paz!”

De repente usted es salvo de las cosas negativas que experimentaba y es introducido al disfrute de la vida y paz de Dios. ¿Cómo sucedió esto? El Señor usa la palabra constante y escrita (lógos) que anteriormente leyó, para hablarle una palabra para el momento y personal (rhema) en su situación particular. La palabra hablada para el momento lo fortalece para volverse a Él y lo suple en medio de sus circunstancias.

La palabra réma nos imparte vida y nos lava

La palabra réma no se limita solamente a ayudarnos en situaciones particulares. Sino que también imparte a Cristo como vida en nosotros a fin de que crezcamos en Él. Y nos lava para que seamos transformados internamente. Por medio de estas dos funciones de la palabra réma, Dios lleva a cabo Su propósito en nosotros.

1. Juan 6:63 dice: “El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que Yo os he hablado son espíritu y son vida”.

La nota 3 en la Versión Recobro referente a las palabras explica claramente la diferencia entre lógos y réma y como las palabras del Señor nos imparten vida:

“La palabra griega que aquí y en el v. 68 se traduce palabras, es réma, la cual denota la palabra hablada para el momento. Difiere de lógos (traducida Palabra en 1:1), que se refiere a la palabra constante. Aquí las palabras van después del Espíritu. El Espíritu es viviente y verdadero, no obstante es misterioso e intangible, y, como tal, difícil de ser captado por la gente; pero las palabras son tangibles, concretas. Primero, el Señor indica que para poder darnos vida, Él llegaría a ser el Espíritu. Luego, Él dice que las palabras que Él habla son espíritu y vida. Esto muestra que las palabras que Él habla son la corporificación del Espíritu de vida. Él ahora es el Espíritu vivificante en resurrección, y el Espíritu se halla corporficado en Sus palabras. Cuando recibimos Sus palabras al ejercitar nuestro espíritu, obtenemos al Espíritu, quien es vida”.

La llave para recibir las palabras que son réma de parte del Señor es ejercitar nuestro espíritu cada vez que vengamos a la Palabra de Dios. La mejor manera de ejercitar nuestro espíritu es por medio de la oración. Al orar con la Palabra, contactamos al Espíritu en la Palabra y las palabras en la página ya no son solamente palabras sino que llegan a ser para nosotros espíritu y vida. Es de esta manera que la Palabra de Dios nos alimenta y suministra con la vida para que crezcamos en Cristo.

2. Efesios 5:26 dice: “Para santificarla, purificándola por el lavamiento del agua en la palabra”.

El lavamiento mencionado en este versículo se refiere no al lavamiento de los pecados por las sangre de Jesús, sino al lavamiento del agua en la palabra. Una vez más aquí, se usa réma para palabra. La nota 4 en la Versión Recobro referente a palabra explica lo que la palabra lavamiento-réma logra en nosotros:

“La palabra griega denota una palabra específica para el momento. El Cristo que mora en nosotros como el Espíritu vivificante siempre habla una palabra específica, presente y viviente para quitar metabólicamente lo viejo y reemplazarlo con lo nuevo, haciendo una transformación interna.La limpieza por el lavamiento del agua de vida está en la palabra de Cristo. Esto indica que en la palabra de Cristo se encuentra el agua de vida. Esto está tipificado por el lavacro situado entre el altar y el tabernáculo (Ex. 38:8; 40:7)”.

Para ser transformados interiormente, es necesario que nos abramos al Señor para que Su lógos llegue a ser Su palabra réma para nosotros a fin de lavarnos y limpiarnos cada día.

Ciertamente, Dios desea que leamos, estudiemos y memoricemos Su palabra escrita; sin embargo, aún más, Él desea que recibamos Su hablar para el momento, el cual es viviente. Que podamos dedicar más tiempo para leer y orar con el lógos, teniendo un corazón abierto y un espíritu ejercitado para que el Señor pueda hablarnos diariamente las palabras réma a fin de ayudarnos, impartirnos vida y lavarnos con miras al cumplimento de Su propósito y plan maravilloso.


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